Hoy en día podemos apreciar grandes empresas con éxito a nivel internacional como Facebook, Google, Microsoft, Uber, Coca Cola, entre otras; empresas que se caracterizan por estar presente en la vida de millones e incluso podríamos hablar de billones de personas o más. Podríamos pensar ¿Qué factor en común tienen estas compañías que le ayudó a posicionarse en el mercado y ser marcas reconocidas como actualmente lo son por todo el mundo?
La respuesta a esta pregunta podría ser su enfoque de pensar en los sistemas. Estas empresas supieron pensar en el sistema que querían llegar y ofrecer soluciones de calidad que cubriera el sistema en su totalidad y no ser meramente una respuesta a una necesidad, deseo o interés y ya. En este pequeño pero importante factor radica la diferencia que puedan tener estas empresas con empresas que ofrecen servicios similares.
Entre los principales hábitos de pensar en sistemas tenemos:
- Ver y entender todo el panorama del sistema: en nuestro diario vivir solemos mirar los problemas nada más en pequeñas partes que lo conforman en vez de mirar el problema en su totalidad.
- Observar como los elementos en un sistema cambian a través del tiempo, generando patrones y tendencias: todo sistema está sujeto al cambio, las partes del sistema pueden fácilmente ir deteriorándose con el pasar del tiempo y es importante ver el impacto que el tiempo puede tener en el mismo.
- Cambiar de perspectiva para mejorar tu comprensión del sistema: uno de los grandes errores frecuentes en los que solemos caer es pensar que la visión que tenemos de las cosas es la correcta y no existe otra mejor.
- Comprender el sistema en su totalidad, evitar sacar conclusiones apresuradas: muchas veces nos apresuramos a pensar en soluciones rápidas que parecen hacerle frente a un problema pero no nos detenemos a mirar el origen, las causas y los posibles efectos de esa problemática, por lo cual daríamos soluciones que a simple vista parecen funcionar pero no van a erradicar el problema, como tal ocasionando la ocurrencia del mismo.
- Explorar y probar los supuestos: las grandes empresas saben que siempre deben estar explorando nuevas propuestas que ayuden a llegar a sus clientes, saben que en ocasiones hay que tomar riesgos para crecer.
- Chequear los resultados y cambiar de acciones si es necesario: la constante retroalimentación o "feedback"en los sistemas es vital, conocer si las acciones tomadas fueron un éxito o un fracaso nos ayuda a tomar los aspectos buenos y malos de las mismas para accionar futuras medidas que nos impulse a crecer.
- Reconocer que la estructura del sistema genera su comportamiento: reconocer la estructura del sistema nos ayuda a entender el porqué del funcionamiento del sistema y poder efectuar cambios en el mismo que posteriormente se podrían convertir en nuevo comportamiento que opera el sistema.
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